10 diciembre 2008

ABSTENERSE ABSTINENTES (Ensalada con mango)


Esta mañana, antes ya de amanecer, tenía escrito mi legado en verso. Dios, pero ¡¡qué coñazo puedo ser!!

Un intermedio me llevó por otros rumbos: hasta un lugar con huellas que se cierra por motivos personales, con deseos tiernos de caricias a la barriga de un buda gruñón, con seriedad pintada en labios que se quieren y cierta (mucha) desazón del cuerpo y más del alma... En fin, otro tostón más.

Y de repente llega un correo con un remitente desconocido que se pone "Suma de letras". Está en el buzón de lo inaceptable y yo me pregunto porqué. No me suelen llegar ni correos anunciándome la viagra, así que dudo qué será. Como título otra sugerente combinación de palabras: "Sombras de aquellos sueños"
Y ahí ya me decido de una vez.
Selecciono todo y doy a borrar.

Qué demonios sombras... qué demonios sueños... Las sombras y los sueños siempre sugieren tangencialidad, se rozan, se tocan, pero nunca se penetra en ellos. Unas por darnos temor o por ser sólo NADA, otros por permanecer casi siempre en el apartado de lo que está -en el mejor de los casos- por cumplir.
Pues no, me niego. No quiero hoy ni sombras ni sueños.

Y como puedo elegir: Quiero realidad, quiero entrar y que me entren, que me soben, que me aprieten, que me estrujen, que me pellizquen que ya gritaré para dejar claro que estoy despierta. Quiero mojarme un rato ya que llueve, y cuando salga el sol, a secarse tocarán las campanas del monasterio (por fin podré darles alguna utilidad a esas campanadas a deshora). En finnn, que hoy toca tocar, saborear, llenarse la boca, atragantarse, hacer sonidos mientras, gemir, sonreír golosa, mascullar y hasta un "diossssss" final con la boca rebosante.

El que quiera, pues bien, y el que no porque esté a dieta, mala suerte. Otro día ya les tocará.

ENSALADA CON MANGO (variación de la ensalada con papaya que enseñó Cuca meses ha)


Base de lechuga
Col picada preferentemente fina
Piña
Gambas cocidas
Mango
Salsa rosa: Mayonesa + Ketchup+ Coñac+ Jugo de mango (que gusta mucho a Adormideras y salamandras, ¿lo sabían?)+ sal y pimienta (no sé qué vicio estoy cogiendo con la pimienta a la vejez)

09 diciembre 2008

ME GUSTA (Pescado con boniato, calabaza y cilantro)


Me gustan los lunes
Me gusta el amanecer
Me gusta tener planes
Me gusta empezar
Me gusta tener esperanza
Me gusta ponerme a una mesa recién puesta
Me gusta organizar y hacerlo en voz alta. Ir por la casa diciéndome en silencio y, de repente, darme ánimos con un sonoro: ¡Sí, perfecto, eso es!, porque la idea me parezca buena.
Me gusta sonreír a la mañana
Me gusta bailar un vals por el salón
Me gustaría saber amasar, sería una buena manera de empezar un día
Me gusta desayunar
Me gustaría hablar mientras lo hago pero también...
Me gusta pensar mientras desayuno
Me gusta sembrar
Me gusta subir al monte y ver en cada rama partida el adorno perfecto para mi casa
Me gusta ser capaz de dar un nuevo uso hoy a una lata oxidada
Me gusta el patio limpio a primera hora de la mañana
Me gusta respirar profundo ... y la leche con gofio y el arroz con leche y el yogur con bizcocho y las galletas y cocinar algo que me da la tierra, las calabazas del jardín y ... tú.
Como cada mañana decido qué soy: hoy soy alguien a quien le gusta esta mañana prescindir de todos los "NO..."
Y como va de comienzos y de gustos, aquí dejo algo que me gustó el viernes, hecho con boniatos de mi casa y calabaza de mi selva.

PESCADO, BONIATO, CALABAZA Y ACEITE DE CILANTRO


El comienzo es fácil: una calabaza recién cogida, boniatos recién regalados, un poco de pescado blanco que ya se hacía urgente incluír en mi dieta y un buen manojo de cilantro.
En el horno asé a lonchas la calabaza y el boniato, alrededor de 1hora y 1/2, no lo podría asegurar.
Mientras hacía el puré de calabaza asada con un poquitín de mantequilla, sal y pimienta, se hizo el pescado salpimentado 10 minutos en el horno ya caliente, con un chorretón de jugo de naranja.
Luego sólo quedó pelar los boniatos y montar alternando boniato, pescado, boniato, pescado, boniato, y regar con aceite de cilantro (manojito de cilantro fresco, semillas, un ajo, sal y aceite de oliva) que ya tenía preparado previamente en la nevera.
El resultado es suavísimo, y se puede decidir hacerlo más o menos fuerte según se tomen o no las semillas de cilantro, se cuele el aceite o se ponga más o menos ajo. Al igual que se puede optar por más aceitoso o menos, con más fibra o ninguna.
El color es precioso, el sabor delicado y otoñal. Me gusta.

05 diciembre 2008

MENOS MENTE (Tortitas de verduras, ensalada de calabacín y mojo queso suave)



El día de hoy ha sido largo, cargado de tanto que no sé si apreté cada cosa de las que abracé.
Supongo que ya iré ajustando a medida que vaya desarrollando cada una.
Todo empezó casi de madrugada, cuando suelo despertar. Después de algunas horas de lectura, me di cuenta que hace poco me enfurruñé por un análisis que alguien hizo de mí. "Eres muy cerrada". En ese momento, mi orgullo se sintió atacado. ¡¡Cerrada yo!!

Pero como me gusta rectificar cuando creo que me equivoco. Hoy rectifico y acepto que sí, que lo soy. Tienes razón.

Y lloré mientras leía y me hacía consciente de que pretendo siempre encasillarlo todo. Analizarlo a mi medida, que, como todas las escalas, es pobre y limitada. Lloré porque he puesto barreras. Porque amparándome en las formas, en lo que debe ser, quizá me perdí lo que realmente es. Porque me veo una parte de mí que no me gusta.

No puedo adoptarlo todo, pero sí debería respetar y abrir puertas. Que la luz lo invada. Que mis manos sientan. Que mi razón se quede dormida un buen rato y deje que las cosas sean como son.

Acaba de empezar un nuevo día y me toca otra vez decidir ser: Hoy decido, si se puede, ser menos de-mente.
(III VERSIÓN) BASE DE FALAFELS CON VERDURAS
ENSADALA DE CALABACÍN CON SALSA MOJO-QUESO SUAVE


Para las tortitas, añadí a los garbanzos, la cebolla, el sésamo, las especias (en este caso comino, nuez moscada, ajo, tomillo seco, cilantro o perejil), zanahoria y calabacín rayados. Amasé con un huevo y ligué bien con harina pan (gracias a ti), la harina de millo precocida para hacer arepas. Dejé reposar la masa unas horas, formé y freí en poco aceite, dejándolo escurrir muy bien después.
El plato está servido sobre una base de salsa derivada del mojo de queso palmero. Que hice batiendo trozos de queso blanco de cabra palmeros que habían quedado viejos (un trocito semi al pimentón, sin piel por supuesto, otro trocito fresco sin ahumar y otro idem pero ahumado), con 1 ajo, un fisquito de pimiento verde, agua y sal. Esto que sería el mojo tradicional, lo suavicé batiéndolo con yogur natural y un chorrito de aceite de oliva.
Sobre esta crema, calabacín cortado a rodajas muy finas.
Y esta tercera versión de los falafels-tortitas.


Los falafels ya podrán suponer que me vuelven loca. No sé qué tiene esta masa de garbanzos especiada que los comería todas las semanas. Estas fotos no dicen nada del sabor ni la textura del añadido de verduras. No hacía bueno para fotos y en algún momento se me olvidó que las tenía al fuego y se me pasaron. El aditamento de harina de millo, hace que queden de un bonito color dorado. La textura interior es muy suave, y procuré que el sabor, al añadirle nuez moscada y suprimir las explosivas semillas de cilantro, también lo fuera.

A mí desde luego me encantan. Sobre la ensalada de calabacines y salsa de queso al estilo de nuestro mojo poco tengo que decir. Si te atreves, ya me contarás. Va a parecer que me conociera y me peloteo por amiguismo.

03 diciembre 2008

ELIJO SER (Potaje de acelgas, tortilla de espinacas y papa)

Cada día me gusta visitar un lugar nuevo, virtual o real, o repetir alguno ya conocido.
En uno de ellos leí hoy: "... me gusta que elijas qué quieres ser cada día".

Y me pregunto ¿qué quieres ser hoy, Adormidera?
En el mismo leí: "El misterio es inevitable. Cuanto más dices, más queda por decir"
Así que guardo el secreto y me decido a serlo.

Ayer hubiera querido ser agricultora a tiempo parcial, y montañera el tiempo restante, pero llovía y hacía mucho frío. Así que tocó terminar con la verdura que quedaba en la nevera. Por un lado potaje de acelgas, con su sofrito ligero en aceite de oliva, papa, boniato o calabaza que compense ese "amargor" de la acelga, garbanzos, granitos de arroz, pimentón, sal, pizca de comino y cúrcuma.y una tortilla de papa al vapor, cebolla, ajo y espinaca rehogada en su jugo. Bien de verde para mis reservas de hierro. Eso sí, saqué el mantel y los cubiertos del cesto de picnic que me regalaron y nunca estrené, jajajajajjaja, para algo tendrán que servir los cuadros azules y mi imaginación.
Al final, el frío era mucho, la sal poca y el espolvoreo de gofio lo arregló.

02 diciembre 2008

MI AMIGO JAVIER (Huevos rellenos tibios)


Escribo y borro.
Y vuelvo a escribir porque he recordado que ¡¡¡¡HOY CUMPLE MI AMIGO JAVIER!!!!

"Qué estupendo momento"-digo yo
"Ya te llegará a ti" -diría él
"jejeje, sí, sí, en unos pocos años cumpliré los mismos que tú, y seguirá la carrera por pillarte aunque nunca lo lograré. Vas demasiado rápido, cielete"

Javier y yo hemos compartido mucho, hemos llorado y reído. Javier me ha reñido algunas veces y yo a él también.
A Javier le gustan sus amigos, sus hijos, ir en moto, Van Morrison, discutir (ésto quizá no lo reconozca). Javier guarda en su cuerpo chico una mala leche monumental, y un amor que es aún más grande.
A Javier le quiero como es y a él no le queda otra que quererme como el desastre que soy.
Javier, si no fuera mi amigo, quizá fuera mi hermano mayor. Javier no es un duende ni es mágico, tampoco de carne ni de cartón, ni cumple deseos ni te acompaña con ellos.
Javier no es poeta ni falta que le hace. A veces pienso que los tacos que sé, los aprendí con él. Es hosco y malencarado cuando tiene el día malo, es de ciudad y se ha cortado la cabellera.
Javier es Javier, MI JAVIER, mi nenuco, mi cariñet.

Hoy soy feliz por él, por esta fiesta después de algún susto pasado, por haber sabido a su lado conservar esta amistad, porque me gusta quererlo y si lo hago también es porque él se ha dejado.

A Javier aún no le he dado un abrazo ni le he cantado el cumpleaños feliz (¿le gustará?). Si fuera más atrevida, cogería un avión, me plantaría en su ciudad y le diría, "oye, ¿vienes o voy?, que ya no es hora de esperar". Hace poco aprendí que esas pequeñas locuras merece la pena hacerlas. El cierre siempre está cerca, y después de todo, serán esas cosas las que quedarán en el libro de cuentas. Tengo tiempo de aquí a este puente para pensarlo... quién sabe, quizá...

Por si acaso no llego, aquí vuelco mi cariño enorme por ti. Ojalá siempre tengas motivos para sonreír. ¡FELIZ TAYTANTOS!



Como regalo, mi levanta corazones particular:





Hoy había en casa rancho para comer, y no tengo nada a su gusto en mi dietario. Pero mientras nos encontremos y lo invite a un arroz o a una buena carnaza, yo presento algo que ya sólo por colorista deja bien a las claras que es fiesta y a la niña que hay en mí, le encantan.





HUEVOS RELLENOS TIBIOS


INGREDIENTES:
Huevos cocinados 10-12 minutos
Atún al natural (en mi casa no suele haber otro)
Mayonesa
Sal
Perejil
Salsa de tomates y pimiento: ½ cebolla, 1 ajo, aceite, 1 brick de tomate natural molido (o tomates frescos pelados y molidos), 2 pimientos morrones rojos previamente asados, pelados y despepitados, azúcar, sal y vinagre.


Primero se haría o se tendría hecha la salsa de tomates y pimientos: Sofreímos un poco la media cebolla y el ajo bien picaditos, añadimos los tomates, los pimientos asados y un poco de agua. Dejamos hacer y casi al final añadimos sal, pizca de azúcar y chorrito pequeño de vinagre. Pasamos por la batidora y si queremos muy fino por el chino. (yo la tengo hecha y guardada al vacío para cualquier ocasión, aunque como ya me irán conociendo algunos, luego se me olvide).

Los huevos guisaditos, se rellenan normalmente: yemas machacadas con sal, atún, un poco de mayonesa para ligarlo todo y que quede jugoso(ojo con ésto, la última vez me pasé). Otro día tengo pendiente experimentar otro relleno que tengo en mente... ya les contaré.

Después de listos, y a la hora de servir, tibiar la salsa de pimientos, napar, acompañar de unas papitas fritas y a disfrutar.

La salsa tiende a espesar, así que calentar muy poquito a poco y añadir agua si fuera necesario. Con seguridad no va a quedar "lavada". La tibieza de la salsa y la papa frita, hace posible y hasta agradable tomarlos en esta época.




01 diciembre 2008

PUESTA AL DÍA (Vasitos de moka)


1 de diciembre.
No es como el 1 de enero, pero tampoco a mí me ha supuesto nunca nada especial el comienzo del año. Es una fiesta que no me sale celebrar especialmente.
Pero sí había comentado al principio del otoño, que para mí era el momento de los cambios, de los planes, de los proyectos. Es mi estación favorita y este año aunque no me importaría despedirla ya, ha sido también intenso e íntimo. Y casi más que otros que recuerdo, repleto de planes, emociones y en algunos momentos cierto nivel de inspiración muy acentuado.

Creo que es buen día para hacer una limpieza general hoy. Pero la verdad es que no hace sol y tengo trabajo por otro lado, además de ciertas cosas pendientes.
Una de ellas era agradecer a las personas (y espero no olvidarme de ninguna) que en algún momento me han dado premios. Ya les he ido comentando lo que pensaba a ellos en particular, mi cierta incapacidad para seguirlos en la medida que se espera y mi desacuerdo en casos con la "obligación". De cualquier forma, todos y cada uno de ellos ha sido recibido con, sobre todo, sorpresa y cariño.
Para todos ellos hoy mis gracias y la receta: PICAniña, Isthar, Carmen (Los Palacios), Carmen (Kar), Juan, MªJosé, Mae , Marisol

Tenía los ingredientes de este último postre, antes de los de navidad, reservados en una cajita con flores en la despensa para hacerlo a una persona a la que la tarta de moka le traía buenos recuerdos. Quería regalarle tantas cosas... pero nunca llegó la ocasión.
Así que la semana pasada decidí abrir la caja y hacerlo por fin. Quizá de alguna manera le llegue la intención que desde el principio siempre fue buena y pueda llegar a perdonarme la amargura de la lengua (i'm sorry)



Para ellos, para tí: POSTRE DE MOKA

Batir un bote de nata vegetal Ermol (producto griego de no sé cuán dudosa composición) después de haberlo tenido en la nevera un par de horas. Montar bien. Endulzar con media lata de leche condensada de las pequeñas y colorear con café soluble estrujado entre las manos para hacerlo polvo, tanto más cuanto más "amokado" guste.
Montar dos claras a punto de nieve con su pellizco de sal y su par de cucharas de azúcar.
Y proceder a mezclar con movimientos envolventes.
Hacer un buen (guiño) café todo lo cargado que se quiera, y diluir en él azúcar suficiente y un buen chorretón de coñac .(en mi juventud lo hacía con vino dulce, ¿cómo se llamaba el de aquel cartón?). Dejar enfriar
Montaremos capas de crema, alternándolas con bizcochos mojados en la mezcla de café. Por supuesto vale hacerlo en molde grande, en vasitos individuales, añadirle almendras tostadas y molidas que le de un puntito crocante, más espolvoreo de café, coco, granos de café tostado, cerezas... cualquier cosa que apetezca de esas queda bien. Y si se prefiere se puede cambiar los bizcochos por galletas maría y hacerlo más parecido al "postre de la casa" de tantísimos guachinches chicharreros.

30 noviembre 2008

Garbanzos con espinacas y champis





GARBANZOS CON ESPINACAS Y CHAMPIS
INGREDIENTES:
Garbanzos precocidos
Champiñones
Espinacas
Ajo
Oliva
Pimentón, si es regalado como éste, al comerlo viviremos la magia de recordar lo mejor
Sal
Vinagre de manzana o vino y agua o caldo

Con ajo y aceite, rehogar los champis, cuando haya empezado a soltar el agua, añadir las hojas limpias de espinacas -en mi caso siempre frescas-. Hacer un mínimo de tiempo, que se cocinen en su propio jugo y en el aceite.
Añadirle el pimentón sin dejar quemar, unas gotitas de vinagre (ojo que la espinaca lo coge con demasiada facilidad) o vino y un poquito de agua o caldo. Añadir los garbanzos y rehogar.
Se puede tomar así seco, o dejarlo más caldosito, dependerá el líquido que se le añada.

Advertir que tengo la tendencia a simplificar los pasos. Probablemente tendrá mucho mejor sabor y hasta aspecto, rehogando cada cosa por separado. De esta se ahorra tiempo y aceite.
Poco más que decir, salvo que a mí a veces me apetece darle un puntito de frescura, espolvoreando perejil picado a la hora de servir.


29 noviembre 2008

FINAL DE NOVIEMBRE (Pasta con berenjenas)


"Como decíamos ayer..."
Y aunque sólo en este punto justo tenga algo que ver el hoy con el ayer, éste es el apaño que hice con los restos de las BERENJENAS SZECHUAN que versioné más abajo.
Comentaba que no me había gustado su textura, porque me quedó muy blanda, y con eso sí que no puedo. Me dediqué como los niños chicos a hacerlo puré y comprobé que estaba exquisito.
Así que como me resistía a no comerlo, lo molí en el pasapurés para que se separaran las pieles de la berenjena, luego colé en el chino, guisé unos espagueti, calenté la salsa y a comer!!
Lo acompañé con dos bastones de berenjena frita y queso tierno recién rallado.
Realmente delicioso. Suavísimo y delicado. Una caricia para el paladar.

28 noviembre 2008

POR ENTONCES ERA JUNIO (Berenjenas Szechuan)



Por entonces era junio, sí, lo recordaba bien, vísperas de la fiesta de San Antonio.
La gente comenzaba a aligerarse de ropa, las señoras a pasear a última hora de la tarde antes de darse un chapuzón en la playa. La Avenida se llenaba de gente, las chicas ya mostraban pieles bronceadas, y los chicos marcaban brazos en sus camisas nuevas.

El parecía de fuera. Con pelo largo y pecas, con un leve dorado apenas. Lo vio algunas veces cuando paseaba por la Calle Real, él sentado en la terraza del Bar. A veces con un moño mal hecho, otras con sombrero de paja. Risueño y dulzón, con camisas blancas y pantalón de lino.
Desde que lo vio, su mundo cambió. Seguramente porque era el momento, a lo mejor estaba escrito en las estrellas. Durante meses se acompañaron a pasear Calle Real arriba, Avenida abajo, y otra vez volver a empezar.
A veces la melancolía le nublaba la vista y le tocaba a ella tirar. Esos días él solía pararse en la tienda de la esquina y observar un estuche malva y oro con cintas amarillas, que estaba en el escaparate. Dentro 6 pares de palillos con símbolos chinos.
Siempre que lo veía mirar se decía "ésto se lo he de regalar para que nunca deje de sonreír". Así pasó S. Pedro, Las Nieves, La Concepción, La virgen del Pino. El verano se acabó, el moreno empezó a desaparecer y él cambió sus sombreros panamá por otras gorras de punto.

A veces seguía parándose en el escaparate de la tienda de regalos pero ya ella casi nunca podía leer en sus ojos. Mientras le hablaba, él se quedaba perdido en cualquier detalle entre los adoquines de la calle o en lo destartalado del reborde de un balcón. Mirando los aviones y los barcos se pasaba horas. Dejó de querer adentrarse en la isla, que ella lo acompañara, que le hablara siquiera.

Un día sin más ya no estuvo en la puerta de la Pensión La Cubana. Durante un tiempo ella continuó haciendo el mismo recorrido, pero las pocas veces que lo encontró, el bajó la mirada y cambió de acera. Dentro se le fueron acumulando las palabras que no le dijo, los besos y regalos que no le dio, y en su casa los dulces que guardó en una lata de lata para probarlos juntos.

Bien entrado aquel otoño, sin saber porqué, se dio cuenta que su presencia siquiera al otro lado de la acera, y esos fugaces encuentros de lejos le incomodaban. Entonces no supo que hacer con tanto como tenía guardado dentro. Se levantó una mañana para ver amanecer desde el muelle, volvió a desayunar en su lugar de siempre, y a mitad de bocadillo sintió la necesidad de salir corriendo. Cuesta arriba, hasta lo más alto de la Cumbre para no ahogarse si subía la marea de sentimientos. Todo aquel día de peregrinaje llovió. Se mojó. Andó kilómetros hasta cansarse. Al final de los pasos, aquella ermita. Entró. Encendió en el petril de lámparas ocho, diez, doce, y a la luz de las velas lloró. "¿Porqué lloras?" le había preguntado él una vez hacía mucho tiempo en otro lugar parecido "¿Qué sientes?" Ella entonces le dijo que paz, él dijo que era amor, y las manos las tuvo llenas.

¿Ahora porqué lloraba otra vez? Será amor también que permanece entre las paredes de algunos edificios, pensó. "Tiene que ser eso", mientras las lágrimas enjuagaban el rojo, dorado y azul de las pinturas del pequeño altar. Es tan hermoso, pensó.
La música clásica sonaba sólo para ella y se agarró las manos vacías.

A la vuelta a casa, pasó por la misma venta de la esquina, entró como pensó hacerlo los meses de aquel verano y compró aquel estuche de palillos que ya nunca le daría. Estaba próximo el final de noviembre.


BERENJENAS SZECHUAN


Para comer con palillos, una receta de Guru Masala. http://cocinaorientalgurumasala.blogspot.com/2008/08/berenjenas-al-estilo-de-szechuan.html
De sabor impecable, deliciosa. Yo tuve que hacerle un par de cambios por exigencias de mi entorno. No tenía la salsa de soja picante, así que usé un trocito de pimienta palmera seca al sofreir con la verdura (es fuertecita sin llegar a ser picona), y en lugar de completar con cebolleta que no se encuentra en el mercado, sumé puerro a los ingredientes.

Tuve un fallo gordo y es que aunque las berenjenas las dejé un instante pequeñísimo al vapor, ya estaba pasada para mi gusto. Esa textura fofa en la boca no la soporto. Pero sabor del conjunto es ... uhmmmmmmmmmmm.. delicioso.

Más tarde subiré cómo aproveché lo que sobró y que realmente tiene todo el sabor esencial del plato.

Espero que Guru no se enfade por cambiar sus recetas y por presentarlas aunque no tengan que ver con la pinta de la que él subió.

26 noviembre 2008

ALEGRÍAS DE ESTACIÓN (Sopa crema anaranjada)


LXXIX - ALEGRÍA
... Salta Diana, ágil y elegante, delante del burro, sonando su leve campanilla, y hace como que le muerde los hocicos. Y Platero, poniendo las orejas en punta, cual dos cuernos de pita, la embiste blandamente y la hace rodar sobre la hierba en flor.
La cabra va al lado de Platero, rozándose a sus patas, tirando con los dientes de la punta de las espadañas de la carga.
Con una clavellina o con una margarita en la boca, se pone frente a él, le topa en el testuz, y brinca luego, y bala alegremente, mimosa ...
"Platero y yo". Juan Ramón Jiménez
Con un mohín mimoso me pongo también frente a él. Le abrazo y le beso sonriente, cálida, zalamera, alegre, dulcipicante. Me interpongo en su paseo, doy saltos, le tiro de la chaqueta, le soplo un rizo, le doy a probar, esperando:
CREMA ANARANJADA

INGREDIENTES:
400 gr. de zanahorias super frescas
1 cebolla mediana
Jugo de una naranja rica
1 boniato (unos 170 gr.)
1 papa pequeña
Chorrito de aceite
Sal y pimienta

Después de tener todo pelado y lavado, voy añadiendo a la olla con un poquitín de aceite a medida que voy picando: la zanahoria y la cebolla. Añado el boniato y la papa enteros. Salpimento y le pongo el jugo de naranja más la cantidad de agua suficiente para cubrir.

Dejo cocinar, separo un poco de caldo y paso por la minipimer, añadiendo más caldo a medida que lo necesitara, hasta dejar la consistencia ideal para cada cual. Pasar por el chino y ¡ya!


Queda una sopa cremosa ideal, tomada bien caliente reconforta el cuerpo, los colores animan el espíritu y el aroma es super especial. Como ven, una vez más, algo plenamente otoñal. Eso sí, ojo a la materia prima porque aquí no hay como disimular. Que todo sea muy fresco y sabroso.