21 diciembre 2008

TODO ESTABA AQUÍ (Crema de espinacas)


Son horas de encuentros en los lugares pequeños. De besos y abrazos a los de siempre, a los que regresan, a los que no vimos en meses o años. Grupos de amigos que vuelven a verse, jóvenes de abrazos apretados, maduros que presentan a sus compañeros y sus hijos, mayores que se cogen de las manos y se alejan para verse mejor y decirse que el tiempo no pasa, que se siguen reconociendo, que todo está bien.
En los lugares chicos, la calle principal una noche de sábado previo a Navidad es un hervidero de gente que viene y va. Es un mar de roces y sonrisas, de sorpresas, de presentaciones, de pinceladas de tristezas por los que no están, que se desvanecen pronto por la fuerza de los que quedan.
En la Calle Real de mi pueblo, anoche fue sábado, y la semana que viene será Navidad.

Y mientras sonaban villancicos recordaba esta canción que ayer el desKonocido con Ka me dejó. Porque siempre hay un "aquí" donde están las noches que nos ayudan a dormir, las sombras donde encaja nuestro perfil. No sé si es una islita a la que regresar o nuestro propio interior.



Ahora llega el momento de decidir qué enlazar. Ya me cansé de dulces, creo que en un tiempo no voy a querer más azúcar, entre los que vi y lo que probé quedé ahíta. Esta Navidad será totalmente normal en mi casa, ni los platos de la vajilla de mamá, ni las bandejas nuevas. Me apetece una noche y un día tranquilos, sin excesos, de mantel de cuadros, bejeques, musgo y velas blancas. Rústico, rústico, como las amapolas.
Y en el mismo gusto simple, quizá, sí, podría dejar la idea de mi puré favorito, al menos esta mañana que lo pienso, jajajajajja, porque el último siempre resulta ser el mejor... lo desbanca unas semanas hasta que, poderoso, vuelven las espinacas a ocupar su lugar.


CREMA DE ESPINACAS SIN CREMA

(perdonar la foto cutreline, el pulso debió abandonarme ese día)

Como otras veces, las hojas de espinacas frescas y bien lavadas se ponen en la olla con una pizca de sal hasta que empiecen a ponerse amorosas, entonces le añado un chorrito de oliva, un trozo de cebolla, un ajo, y continúo rehogando mientras parto una papa y un trozo de calabaza en trozos. Lo añado, doy unas vueltas más, añado pimentón dulce y pimienta, o mezcla de pimentón dulce - picante y agua hasta cubrir.
Así nada más, cocinada justamente y pasada por la batidora ya me parece genial.
Los que prefieran más elaboración: añadir cubito de caldo con el agua, o caldo ya preparado.
Para mí el sabor de la espinaca ligerísimamente picante ya me parece bien. La calabaza y la papa dan la suavidad y cremosidad al plato, sin necesitar más aporte de grasas.
¡¡A seguir disfrutando cada uno a su manera de la NAVIDAD!!

7 comentarios:

Juan dijo...

Hola Adormidera. Como siempre, una introducción maravillosa y que refleja a la perfección las fechas que dentro de muy poco vamos a tener. Como bien dices son horas de encuentros pero también de recuerdos, de recuerdos por aquellos que ya no se verán o de recuerdos de lo que podría ser y no será, de vivir una ilusión y de tratar de que no se olvide. Son fechas de nostalgia, de recuerdos y como no de mucha ilusión.
La canción, dulce y nostálgica a la vez, creo que define, y tu lo has dicho, el aquí, que más que a dormir, nos invita a soñar.
Creo que me he ido un poco por los cerros de Ubeda y casi no hago el comentario sobre tu crema de espinacas. Como siempre, Adormidera, sencillamente deliciosa, no podía ser de otra forma, aunque la hayas definido, crema de espinacas sin crema. Un lujo.
Feliz Navidad, en esa isla tan bonita y en tu interior.
Saludos

Marhya dijo...

Esta es la crema de espinacas que le gustaría a mi marido, sin crema, así que me la apunto para las pocas que no se han helado estos días de nieve y hielo. A mi me gustan los encuentros, reencuentros, saludos, sonrisas, la ilusión de ver a alguien que no te esperas... pero mis navidades tampoco son de lujos, a menudo son más austeras que un día cualquiera, quizá el mismo 23 o el 2 de Enero, creo que ya es manía de llevar la contraria o no lo sé muy bien, me agobian las fiestas por imposición o calendario, de siempre me ha gustado más el "san meapetece" o el "Sanqueremos". Rara que es una, lo reconozco, y como encima me lo permiten...
Un besito muy grande y disfruta, sé feliz, pero todos los días del año.

Ishtar dijo...

Hola, Maga de las palabras, deliciosa tu crema de espinacas. Vengo a dejarte unos besos y a desearte dicha e ilusión para esta Navidad y para siempre, que seas feliz.

martuki dijo...

Me encantan las espinacas,en cualquiera de sus formas, así en crema la verdad que no las hago mucho, pero viendo tu crema me dan ganas de probar ya!!, una preguntita, dónde encuentras esos cacharritos tan monos?? me refiero al que parece pintado a mano(supongo que lo es) con florecitas donde has presentado la crema? me ha encantado. Y de tí qué decir?? que siempre me encanta venir a verte , pero eso ya lo sabes!!un besito muy grande

Adormidera dijo...

JUAN, me gusta pasear por los Cerros de Úbeda muchísimo más que un comentario al simple puré. Después del paseo, uno llega con más apetito. Mil gracias por tu deseo, me parece de lo más bonito y certero. Desde el interior, un abrazo para ti.

MARHYA, a mí me repatean otros festivos "oficiales" (madre, padre, difuntos, san valentin ni te cuento), pero ésta me da igual qué fue antes, si la imposición o la espontánea celebración. jajajajajja, me gusta y me la apunto. Mil gracias por la esperanza de que haya muchísimos más días felices. La verdad es que procuro que así sea. Y quien diga que la felicidad no existe, que se pase en otro momento después de estos que me falta tiempo jajajjaja, que ya discutiremos.
Un abrazo apretado para ti cargado de calor y que sea siempre como tú elijas.
PDT. Tu marido no tiene porqué quedarse sin su cremita. En eso estamos de acuerdo él y yo, a ninguna le pongo natas ni quesos que tampoco me gustan en todo. A la de zanahorias para un día especial, le puedes poner un cuscurrús de pan frito y almendras idem bien batidas dentro, por ejemplo, que también queda riquísima. A ver si la subo más adelante.

ISTHAR. Para tí lo mismo. Un abrazo enormeeeeeee llegue hasta ahí, y que el próximo año venga cargado de más palabras y más análisis, y más besos azules.

Ya somos dos las amantes del verde profundo, MARTUKI, también me encanta el sabor de la espinaca.
Los cacharritos? Pues en una tienda, aquí no hay grandes superficies, así que todo es de tiendas pequeñas. Son de cristal con esas hojitas pegadas o pintadas, a saber. Traían más juegos con ese diseño, que me encantó porque me gusta el cristal y el blanco roto. Pero no te puedo decir más. Es cosa de mirar o de tener los ojos abiertos. Ahora tenía ganas de conseguir unos boles más pequeños, por ejemplo, y no hay forma. Aquí toca dejarse llevar del capricho si te lo puedes permitir, porque cuando quieres algo, fijo que no lo encuentras. Espero vayas mejor, un abrazo enorme!!

Anabel Lee dijo...

ojalá muchos pudieran mantener el espiritu de la navidad durante todo el año,ojalá los abrazos no se diesen solo en estas fechas,ojalá que las miradas complices en la jugueteria se diesen todos los dias...y como soñar es gratis y ademas en navidad es una obligacion ese es mi deseo para todos.que el calor de nuestra gente siga siendo lo UNICO importante,y que todo lo demas solo sea curriculum.

como siempre un placer leerte,y casi mas que placer un honor.

deseo que pases una vida llena de momentos irrepetibles y magicos,y que las navidades sean exactamente lo mismo,pero con luces en las calles.

muchos besos y todo mi cariño adormidera.

alinitaxula dijo...

Mi niña que pases estas fechas lo más feliz que se pueda, con los tuyos y a tirar palante... un abrazo gordo desde Santiago de Compostela con luz, sin lluvia y con jaleoooo.
alinita