17 octubre 2008

OTOÑANDO (Sandwich Arándanos y Mostaza)



Boomp3.com
Esta mañana tuvo que bajar las escaleras a oscuras, farfulló algo sobre el frío, mientras intentaba pisar los estrechos escalones de medio lado, ajustando bien el pie para no caer.
La luna brillaba algo aún, toda la noche había estado ahí, la pudo ver girando en sus pocos momentos de vigilia, entre vuelta y vuelta en la cama, entre caricia y caricia intentando que dejara de chascar los dientes. "¿Qué le haría, qué pensaría para morder la nada así?"

La vida (y también la muerte según pensó alguna vez) le subió por los pies descalzos mientras recorría la galería hasta el cuarto de baño. La hizo estremecerse una vez más, y decidió vestirse un jersey abandonado en una silla.

Se recogió el pelo con el pasador que encontró junto al lavabo y terminó de despertar con la caricia sin embargo suave del agua helada. Notó como cada poro se contraía, la recibió la palidez de la primera hora de la mañana, las arrugas de siempre y siempre nuevas, hoy un poco menos marcadas por cierta hinchazón en los ojos, los labios rojos destacaban, igual de brillantes que la mirada desconocida que le devolvió el espejo.

En un recorrido automatizado ya, buscó un disco que poner.Qué rápido hacía suya cierta rutina allí donde estaba más de dos días,¿cuántos habían pasado ya?. Desistió: demasiados para su liviana y descarada no memoria. Miró por los ventanales de vuelta a la cocina, reconociendo una ligera claridad en el horizonte. Oyó que a los primeros acordes, arriba, rebullían en la cama. Se desperezó, abrigándose en ese olor conocido que le encendió alertas adormecidas, sonrió notando su piel amaneciendo también al roce del algodón tibio y se dejó invadir por el apetito.

Encendió la luz de la cocina y buscó. Hoy quería regalarle sabores nuevos, aroma a café de mañana otoñal que amanece antes incluso de amanecer.
"No me gusta el café, siempre me supo a borras" "Porque no has probabo buen café", rió él en alguna ocasión. Sabía que debía tener razón. ¿A qué vicio que le hubiera entrado de primeras por la nariz se había mantenido ella ajena? Si algo olía bien y le despertaba la memoria, tenía la mitad de su gusto ganado.
Buscó la cafetera y el resto del desayuno. Seguía atenta arriba, la madera crujía tranquilizadora, seguramente cuando se daba la vuelta y ese pensamiento comenzó a ocuparla. Armoniosamente, intentando no hacer demasiado ruido, con su piel y su cabeza ya plenos, colocó la cafetera recién hecha, las tazas blancas, un sandwhich para compartir, dio al "replay" antes de enfilar sus pasos hacia la escalera, apagar las luces de abajo y comenzar a subir...

INGREDIENTES:
Otoño, de las Cuatro Estaciones de A. Vivaldi
Pan de molde
Margarina
Mostaza suave
Mermelada de arándanos
Queso fundir
Jamón, pavo o ambos
Café, leche, azúcar (a elegir)
Desnudez
Jersey de algodón
Frio

8 comentarios:

Ishtar dijo...

Encantador relato, como todos los tuyos, Maga de las palabras. Pásate cuando puedas por mi blog, tengo allí un regalito para ti. Besos azules desde Babilonia.

MolyGalicia dijo...

Hola mi niña!!, precioso relato...cuando lo leía casi olía ese café....y el sandwich con esa explosión de sabores tan atrevidos para mí...quien sabe si ya vá siendo hora de ser atrevida!!! cada vez que entro en tu blog ya estoy impaciente por ver lo que me voy a encontrar....y siempre leo cosas tan bonitas...que suerte el día que te descubrí!!!

Besiños linda

Adormidera dijo...

Gracias, Isthar. Ya me acerqué esta mañana por Babilonia, pero no tenías porqué molestarte que no es mi cumple ni día de Reyes, mujer. De cualquier forma, se agradece tanto como el detalle merece.
Un beso enorme.

Moly, proyecto de Moly-atrevida, suerte la mía tenerte por aquí, por allí, en cualquier lugar que te encuentres, que me roce la ternura y las palabras dulces siempre es un milagro.
Un besote de domingo mañanero.

Marhya (Maby) dijo...

Has despertado mis recuerdos, una cinta (si, aún no existían los "cedeses") que había en casa de mis padres(no sé por qué me acuerdo de que era amarilla por donde las letras y tenía cuatro fotos del mismo árbol en sus diferentes estaciones)y que ponía mi madre muchos mediodías, a la hora de comer, porque si ponía zarzuela protestábamos airadamente.
El sandwich de lo más apetitoso. Se me está haciendo larga la espera a la comida...

Adormidera dijo...

Ay, Marhya, cómo me suena a mí ese casette también.
Con el canto amarillo, el árbol en distintas estaciones, fue uno de las primeras cintas que compré en lo que ya fue por poco tiempo "Galerías Preciados"
La tenían en un contenedor de otras tantas cajitas todas revueltas, y entonces me parecía casi regalada de precio.
Una vieja colección que había quedado descasada o el patito feo que no tenía salida entre las actualidades.

Sea como sea, a mi casa también llegó. Entonces sabía poco de clásica, como de todo, como ahora. Pero era una melodía familiar, pegadiza y aunque a mi madre no se la podía poner cuando volvía las vacaciones porque le hacía doler la cabeza,a mí me parecía que haber comprado aquel saldo me había hecho crecer.

G dijo...

Cualquier lugar vale para el comentario. Sí que sí. Éste, por el genial relato y el exquisito manjar. Y, claro, por Vivaldi y su Allegro non Molto, de la Estación llamada Verano. Mi favorito. Genial el blog. ¿Profesión o hobby? La cocina, digo. Gracias por el nuevo comentario y por todo.

Anónimo dijo...

...y me olvidaba: nada que agradecer, quienes andamos en estos democráticos menesteres, pues estamos apra apoyarnos, asíq eu descuida... si tienes otro problema, pues para yudarle, si es que está en mis manos. Un abrazo.

Adormidera dijo...

Gracias Anónimo G, desde luego así da gusto... y descuida que aún me faltan cosas por aprender en esto de los blogs, ya te molestaré si me atasco con algo.
De todas formas, ahora que pienso, si a mí me corriges porque no debo dar las gracias, tú tampoco! Así el trato queda entre los dos.

Me gusta que te entretenga el blog. La cocina es placer, juego y, en menor medida, necesidad. Sobre todo es diversión, nunca trabajo.
Si me tuviera que ganar la vida con ésto, diossss, me tendría que mantener a base de valerianas y tilas.

Encantada de encontrarte a este lado del mundo.
Un beso.